PRERROMÁNICO
Pocas son las ciudades que
pueden ofrecer algún elemento
singular propio del lugar y único
en su especie en todo el mundo. Oviedo
reúne el más amplio y
representativo conjunto de la denominada
arquitectura prerrománica, diferente
en su época a todos los estilos
conocidos, tanto por las soluciones
aportadas al arte de la construcción
como por sus exquisitas formas, sus
hermosos ornamentos y belleza.
El palacio regio hoy conocido como
Santa María del Naranco, la
iglesia de San Miguel de Lillo, la
Cámara Santa de la Catedral,
el templo de San Julián de los
Prados, la iglesia rural de Santa María
de Bendones y la fuente de la Foncalada
resumen en Oviedo el esplendor de la
corte del reino astur durante los mandatos
de Ramiro I y los dos grandes Alfonso,
II el Casto y III el Magno.
La arquitectura prerrománica
ovetense fue declarada patrimonio de
la humanidad por la UNESCO en reconocimiento
al valor artístico que simboliza,
representando un capítulo propio
y único en todos los tratados
existentes de arquitectura.
La balconada oriental del palacio
regio de Ramiro I en el Naranco, ha
sido tomada como icono con el que personificar
la ventana que abre al foráneo
el paraíso que encarna hoy día
el Principado de Asturias. |